Imagen con la palabra SEO: La guía que necesitas

La palabra SEO es hoy omnipresente en internet. Todos hablan de su uso y aplicación. Coinciden en que cualquier negocio en línea debe optimizar su Seo en aras de mejorar sus visitas y ventas.

Sin embargo, una palabra tan utilizada muchas veces hace que olvidemos su concepto real. Por eso es importante entender qué es el SEO, cómo mejorar el SEO de tu sitio web y por qué el SEO es vital para los negocios en línea en pleno año 2021.

Más que repetir una y otra vez la palabra SEO, preferimos contarte lo que debes saber para posicionar tu sitio web por encima de tus competidores. Cosas como:

  • Qué es y cómo aplicar el SEO
  • La diferencia entre SEO y SEM
  • Qué es SEO en Marketing
  • Y por lo tanto, qué es SEM en Marketing
  • Cómo trabajar el posicionamiento web
  • ¿Es mejor un consultor SEO o una agencia SEO?
  • Qué es y cómo trabajar el SEO local

Dominar estos conceptos te ayudará a que tu negocio crezca en internet. Pero incluso, si tu proyecto en línea es de divulgación artística u otra disciplina similar, el SEO también te ayudará.

Vamos a revisar estos temas en profundidad. Sigue leyendo, porque también te daremos las herramientas que te facilitarán todo lo relacionado a tu sitio web y su ranking en los motores de búsqueda

SEO

SEO es un acrónimo en inglés de las palabras Search Engine Optimization, que en español se traduce como Optimización en Motores de Búsqueda. 

El SEO se refiere precisamente a eso: a la optimización de un sitio web para los motores de búsqueda. En otras palabras, se refiere a la aplicación de técnicas para potenciar la aparición de una página web en las mejores posiciones del listado de resultados que arroja un buscador.

Este concepto existe por la forma en que funcionan los motores de búsqueda en internet. Como ya comentamos en una entrega anterior, los motores de búsqueda son la puerta de entrada a internet. 

Los usuarios de la web suelen conectarse a un buscador, colocar lo que están buscando en ellos y estos le muestran lo que consideran los mejores sitios web que responden a esa intención de búsqueda. Ahora bien, ¿cómo sabe el buscador qué páginas son mejores que otras? 

Hay que entender que existen dos elementos vitales que componen un motor de búsqueda y con los que debes familiarizarte: el rastreador o la araña web y el indexador.

El rastreador crea una copia automática de todas las URL de la red informática mundial (World Wide Web), analiza los enlaces rotos e identifica los hipervínculos, entre otras tareas. Toda esta información se recoge en los servidores del motor de búsqueda, que es donde en verdad comienza el trabajo. 

En este proceso de indexación se reúnen todas las palabras utilizadas, la relevancia de las palabras más usadas y demás. Todas estas variables, dependiendo del algoritmo del motor de búsqueda en cuestión, dan como resultado la aparición de una página en los resultados. 

Lo habitual es que el motor de búsquedas haga una jerarquización, mostrando de primero el mejor resultado y luego ordenando los demás resultados de forma descendiente. 

¿Esto significa entonces que los motores de búsqueda siempre muestran “lo mejor” en sus resultados? En parte sí, pero debemos comprender que “mejor” es un concepto que determina el propio buscador. 

Los elementos que el buscador evalúa para calificar a un resultado como mejor que el otro varían dependiendo del buscador. Pero a estas alturas ya se conocen los criterios generales que ayudan al posicionamiento web. Así como también se sabe cuáles son los elementos que un buscador en particular toma en cuenta.

Simplificando podemos decir que los buscadores evalúan:

  • La veracidad de la información publicada 
  • La forma en que está ordenada la información en el sitio web
  • El uso de las etiquetas HTML (H1, H2, H3, etc.)
  • La legibilidad del texto
  • El uso debido de la titulación (en los últimos años los buscadores penalizan mucho el uso de clickbait y otras formas de titulares engañosos)
  • La utilización de material multimedia apropiado
  • La densidad de palabras claves sinónimas al término de búsqueda. 
  • La cantidad de enlaces entrantes que referencian al contenido
  • El tiempo de las sesiones abiertas por los usuarios
  • La cantidad de clics que hacen los usuarios al momento de ver ese enlace en una lista de resultados
  • La facilidad de lectura del sitio web en dispositivos móviles y tablets. Sobre todo en años recientes, cuando la mayoría de la navegación web se hace a través de teléfonos inteligentes y tabletas
  • El uso de las metaetiquetas
  • La seguridad de los certificados web y su política de protección de datos
  • La confiabilidad del servidor que aloja a la página
  • La optimización de las URL
  • El uso de negrillas en el texto

Esos entre otros elementos que valoran los sitios web para posicionar o no una página en los mejores lugares de sus listas de resultados. Estos criterios aplican en general a todos los motores de búsqueda. Sin embargo, hay uno que sin duda ha terminado por dictar las pautas de lo que se debe hacer o no en materia de SEO. 

Evaluemos brevemente su impacto e importancia.

El impacto de Google en el SEO

Aunque el término SEO se refiere a cualquier motor de búsqueda, es un hecho que existe un dominio en el mercado de buscadores de parte de una empresa. Google es el buscador más popular de todo internet. Sus estándares son los estándares de la industria de posicionamiento web. 

Esto hace de vital importancia que entendamos cómo funciona el posicionamiento web en Google, qué es y cómo usar el algoritmo de Google y cuáles son los criterios de esta empresa para rankear las páginas web en 2021.

Decimos en 2021 porque el algoritmo de Google cambia regularmente. Posicionar en Google en 2021 no es igual a posicionar en Google en 2020 o posicionar en Google en 2010. Los criterios han cambiado y eso debemos tenerlo muy en claro. 

Revisemos entonces el impacto de Google. 

Google no fue el primer buscador de la web. En algún momento era uno más entre una larga lista que incluía a algunos servicios más populares, como era el caso de Altavista o del buscador de Yahoo, que fueron muchísimo más exitosos en su momento que Google. 

La razón por la que Google terminó apoderándose del mercado y se convirtió en el buscador hegemónico de la web, tiene que ver con su tecnología. Más específicamente su algoritmo.

El algoritmo de Google innovó en el mundo de los buscadores por la forma en que estaba constituido. Mientras los otros buscadores posicionaban de acuerdo al prestigio de las páginas, su número de visitas y la antigüedad, Google lo hacía poniendo primero a los términos de búsqueda.

No es que Google no valorara los otros criterios. Lo hacía, pero daba importancia a otros elementos. Al hacerlo, sus búsquedas eran más eficientes y satisfacían mejor la necesidad de los usuarios. 

Mientras en Yahoo o en Altavista podías pasar varios minutos navegando entre resultados hasta encontrar lo que buscabas, Google mostraba primero los resultados que respondían mejor las intenciones de búsqueda introducidas. Así cambió internet para siempre: Google permitió a muchas páginas posicionarse por encima de otros sitios web, aunque fueran más prestigiosos. 

¿Qué necesitaba una página web para triunfar en las búsquedas de Google por encima de otros competidores más poderosos? Buenos contenidos. Por esa época empezó a acuñarse una frase que todavía hoy es popular entre especialistas SEO y gente que trabaja en Marketing Digital: el contenido es rey. 

Todo esto permitió a Google derrotar a sus competidores. Al poco tiempo, Google se convirtió en el principal buscador de la web. Y más que eso, se transformó en lo que sigue siendo al día de hoy: Google es la puerta de entrada a la web.

Del éxito de Google nacieron varios términos de uso común en el sector. Y es que si bien el SEO no es un concepto reducido a Google y su algoritmo, su uso actualmente es casi exclusivo para referirse a este. Dicho de otro modo: cuando hablamos de SEO, estamos hablando de posicionamiento en Google. 

No porque el SEO siempre tenga que ver con Google, sino que es ya un hecho que la gente tiene a Google como el gran buscador de la web. 

Este impacto no puede obliterarse. Negar que google es la empresa dominante es tonto. Planificar SEO sin tener a Google en mente es directamente suicida. Toda estrategia de posicionamiento SEO tiene que apostar por satisfacer al algoritmo de Google. 

Entendiendo esto, podemos pasar ahora a temas técnicos

Comencemos por dos conceptos que tienden a confundirse: SEO y SEM. Dos términos que no significan lo mismo, y que, bien entendidos y utilizados posicionarán tu web por encima de la competencia. 

A continuación te explicamos qué es el SEO y SEM, en qué se diferencian y cómo implementarlos en tu página web.

SEO y SEM

El SEO, como ya hemos visto hasta ahora, se refiere a la optimización de un sitio web para los motores de búsqueda. El SEM, en cambio, es el mercadeo que hacemos para que esto ocurra. 

SEM son las siglas en inglés de Search Engine Marketing, en español: Mercadeo en Motores de Búsqueda. 

Podría decirse que el SEM engloba a todas las técnicas que se pueden utilizar para el mercadeo en buscadores, incluyendo al SEO. Pero lo cierto es que el SEM casi siempre se utiliza para referirse a la publicidad paga en redes sociales. Mientras que el SEO se usa para definir las prácticas de posicionamiento orgánico en buscadores.

En aras de no confundirnos, vamos a profundizar en las diferencias entre ambos conceptos.

Diferencia entre SEO y SEM

Comencemos con el SEO. Se llama así a aquellas técnicas que no requieren de inversión directa. Apuntan a varios factores, pero fundamentalmente a dos: autoridad y relevancia. Analicemos de qué se tratan:

1. Autoridad

Google considera que un sitio web tiene autoridad cuando es popular. Y no solo por el número de visitas, sino por la cantidad de veces que es referenciado por otros sitios web. Esto último se mide a través de los enlaces entrantes

Hay que decir, sin embargo, que esta autoridad no se construye con simples criterios técnicos, sino también con elementos menos sencillos de contabilizar. Entre otros:

Responder a los criterios de búsqueda

Sin recurrir al clickbait, a los titulares engañosos o a las redacciones confusas. Los contenidos deben dirigirse al tema de forma clara y directa, respondiendo a las inquietudes de los usuarios.

Artículos ordenados y fáciles de leer

La mayoría de la navegación en internet en la actualidad se realiza en dispositivos móviles. Se espera que los artículos puedan leerse en la pantalla de un teléfono celular. 

Para ello existen criterios que hacen sencilla la lectura en estos aparatos, como el uso de las etiquetas H1, H2, H3, H4. Estas se usan para definir título, subtítulos e ítems de una lista. Así Google identifica la importancia de cada tema tratado en el artículo. Mientras que el usuario va siendo guiado mientras lee. 

Redacción concisa

Facilitar la lectura hará que el usuario se quede en la página, aumentando así el tiempo de sesión abierta. Los redactores deben procurar evitar los párrafos farragosos o innecesariamente complejos. Una redacción concisa, directa y que no desperdicie el tiempo de los lectores, es hoy una herramienta SEO tan importante como las que se refieren a la técnica. 

Elementos multimedia

El texto ya no es suficiente, Google ahora también evalúa las imágenes (siempre lo hizo) y los contenidos en video. Muchas veces el buscador posicionará mejor un contenido multimedia que uno escrito.

Por ejemplo, al criterio de búsqueda “tipos de aves tropicales”, Google preferirá posicionar mejor un artículo de apenas 1000 palabras, acompañado de una galería de excelentes fotos de aves tropicales, que un largo artículo técnico y sin imágenes sobre el mismo tema. 

¿La razón? El lector se sentirá más agradecido leyendo una descripción sucinta de cada especie de ave, que además tenga una fotografía que le ayude a identificarla. En el caso del artículo técnico, es factible imaginar que incentiva a abandonar la lectura, amén de que su falta de fotografías impedirá al lector el conocimiento sobre las aves que investiga. 

A todo esto hay que sumarle que en los últimos años el contenido en video no ha parado de crecer. Si Google es el buscador más importante del mundo, Youtube vendría a ser el segundo en la lista. El SEO hoy en día pasa por los contenidos en video. 

Una forma de mejorar la autoridad de una página es acompañar los artículos con videos incrustados que respondan, igual que el texto, a la intención de búsqueda. 

Es por ello que hoy las empresas abren y trabajan sus propios canales de Youtube. Otras, aunque no produzcan material propio, utilizan videos con autoridad emitidos por otros creadores (universidades, influencers, institutos de investigación). En ambos casos, la página mejora su rendimiento y tiempo de sesión abierta. 

Estructura del sitio web

Además de los contenidos, Google dará autoridad a los sitios revisando los elementos estructurales de la página web. Esto incluye la velocidad de carga, la optimización de todas las imágenes del sitio, la utilización correcta de etiquetas y meta-etiquetas y finalmente la confiabilidad de la conexión. 

Por ello un buen sitio web tiene que cuidar su estructura. Revisemos los elementos centrales que deben cuidarse:

  • Etiquetas H1 y H2 para cada página. Así se sabrá cuál es el título de la página, y cuáles los temas que en ella se tratan
  • Landing Pages, sean de ventas o temáticas, bien estructuradas en cuanto a etiquetas y meta-etiquetas
  • Certificados de seguridad SSL (Google ya penaliza de forma directa a quienes no lo tengan)
  • Si la página recibe pagos, las plataformas de pago deben ser confiables y seguras, como PayPal o Stripe
  • Velocidad de carga
  • Confiabilidad del servidor
  • Spam
  • Contenidos duplicados. Google considera que los contenidos duplicados son causa de penalización y provocan la pérdida de posiciones en el ranking de búsqueda
  • Prácticas de Phishing. Estas consisten en falsificar el contenido de otros sitios web con el fin de hacer fraudes engañosos y provocar que usuarios incautos den sus datos personales o hagan pagos a quienes no deben

2. Relevancia

La relevancia, en cambio, evalúa la precisión en los términos de búsqueda. Google otorga más relevancia a los sitios web que responden a una intención de búsqueda muy específica, resolviendo las dudas de los usuarios que hicieron la búsqueda. 

Por ejemplo, Google valora el tiempo de sesión abierta, la tasa de rebote y lo adecuado que sea el contenido de la página respecto a la intención de búsqueda del usuario. 

El tiempo de sesión abierta es la cantidad de segundos, minutos u horas que el usuario pasó dentro de un sitio web, leyendo sus contenidos, haciendo clic en sus enlaces o interactuando con la página (llenando un formulario, conversando con un chatbot, dejando comentarios en un artículo.). La tasa de rebote es la cantidad de veces que Google mostró un resultado a los usuarios y estos hicieron clic para leer, pero rápidamente regresaron a google ya que la página no respondía a lo que buscaban

Así, la relevancia de un resultado se va midiendo por una tasa de rebote baja y unos tiempos de sesión abierta crecientes. En tal sentido, más que de un “algoritmo”, podríamos decir que Google funciona a través de una red neuronal. El usuario y su experiencia son hoy el elemento central de autoridad, por encima de los criterios técnicos.

La diferencia entre este funcionamiento actual y el tradicional, es que ahora el SEO no debe basarse solamente en números (densidad de palabras clave, linkbuilding), sino también en crear contenidos de calidad, tanto on, como off page. 

¿Y entonces, en qué se diferencia del SEM?

Por otro lado, el SEM es un término utilizado para definir las estrategias pagas de posicionamiento en buscadores. Es decir: los anuncios que se publican en ellos. 

Recapitulemos la historia del concepto. 

Cuando Google terminó siendo el buscador hegemónico en internet, sus prácticas se volvieron la norma de la industria. Esto ya te lo contamos, pero fue el inicio de sus anuncios pagos lo que convirtió a los buscadores en la puerta de entrada a internet. 

En el momento en el que las personas se conectaban a la red a buscar los temas de su interés, todas las páginas web querían salir en los resultados de búsqueda. Querían hacerlo, además, en la primera posición. 

Así competían entre ellas para lograr aumentar la autoridad y relevancia de sus sitios. Google pronto entendió que las empresas y particulares pagarían con tal de aparecer en las primeras posiciones de búsqueda. 

Sin embargo, cobrar por aparecer en las primeras posiciones era antiético y amenazaba la misma esencia del buscador. Fácilmente las empresas podían pagar por posicionar contenidos de mala calidad y esto desestimularía a los usuarios al uso del buscador. Incluso, haría más atractivo a otros buscadores que mantuvieran políticas de calidad en el orden de muestra de los resultados de búsqueda. 

¿Cuál era entonces la opción? ¡Vender publicidad! Pero no la habitual publicidad invasiva que estaba en boga por aquel entonces, sino publicidad insertada en los mismos parámetros de búsqueda de la empresa. 

Dicho de otra forma: Google elaboró un espacio en el tope de los resultados de búsqueda, en el que las empresas pueden anunciarse. Además, distinguió este tipo de publicaciones señalando de forma explícita que se trata de publicidad. 

Adicionalmente, Google creó los “ads”, publicidad inserta en sitios web. De este modo, las empresas podían poner sus anuncios (sus ads) en páginas, blogs y demás espacios web que ya estuvieran posicionados de forma orgánica. Como Google sabía los términos de búsqueda a los que mejor respondía esa página, se mostraban en ellas los anuncios que estuvieran más alineados con el contenido. 

El sistema era sencillo: las empresas pautaban sus anuncios atacando palabras clave. Por ejemplo, si una compañía ofrecía servicios de reparación de ventanas, bien podía buscar anunciarse en el término de búsqueda “cómo reparar ventanas”. 

Utilizando este posicionamiento, la empresa mostraba al usuario un anuncio de sus servicios, sin que este resultara invasivo. Trátese de un anuncio que se muestra como ad de una página, o que apareciera en los resultados de búsqueda de forma directa.

Los anuncios no se cobraban por mostrarse, sino por la cantidad de clics que se hace en ellos. En inglés a este modelo de negocios se llama “Pay Per Click”. El precio de cada clic está determinado por la cotización (puja) que tenga la palabra clave. 

Es por eso que términos muy solicitados como “busco agencia de marketing digital” son mucho más caros que palabras clave como “quiero autoeditar mi libro”. Influye también todo el proceso la zona del mundo en la que queramos posicionarnos. Un anuncio que se muestre al público de América Latina no tendrá el mismo costo que uno que se muestre a Estados Unidos. 

Establecidos estos mecanismos de monetización de los buscadores, las empresas comenzaron a replantear sus estrategias de marketing tradicional. Nacía así el marketing digital. 

Este tipo de marketing no se enfoca en la publicidad impresa o en medios radioeléctricos. Ahora el objetivo es posicionarse en buscadores web. Es así como nacen el SEO en marketing y el SEM en marketing. 

Veamos de qué van ambos conceptos.

Qué es SEO en marketing 

Entendidos estos conceptos, podemos entonces comprender una realidad: el marketing cambió para siempre. El SEO dejó de ser “una práctica” de las páginas web para convertirse en parte de las estrategias de mercadeo que cualquier empresa debía desarrollar. 

Es así como el SEO en marketing aparece. No como prácticas espontáneas de páginas web en particular, sino como política de mercadeo. En líneas generales podemos decir que el SEO en marketing es la estrategia que utilizará una empresa para posicionar su web en buscadores.  

Sin embargo, hay otra forma de potenciar los resultados. Hablamos del SEM en marketing. Revisémoslo en profundidad.

Qué es SEM en marketing

El SEM, por su parte, suele usarse para referirse al mercadeo en motores de búsqueda, casi siempre asociado al pago. En específico a aquellos anuncios cuyo objetivo es mejorar el posicionamiento web.

Y es que así como se pueden hacer estrategias diarias de optimización, también se puede pagar, como ya te lo comentábamos anteriormente, para aparecer en los resultados de los motores de búsqueda. Identificados directamente como anuncios publicitarios, nuestros contenidos pueden verse en los resultados de buscadores de forma no-orgánica. 

Para ello es que existe el SEM marketing. Su uso facilita la identificación de las palabras claves con mejores pujas y más alineadas a nuestros objetivos comerciales. 

A diferencia del SEO, en donde todo depende de la actitud del usuario, en un ad se puede colocar un objetivo. Facebook, por ejemplo, permite poner como objetivos posibles:

  • Más visitas en el sitio web
  • Llenar un formulario de contactos
  • Dar clic en el botón comprar

Dirigiendo estas acciones en el lector se optimiza la inversión realizada en el anuncio. Esto, claro está, no significa que la venta se vaya a dar automáticamente. Pero sí, que el SEM contribuye a dirigir a nuestros usuarios hacia la acción que queremos que realicen. 

En general, el SEM acorta algunos tiempos, acelera resultados a corto plazo y hasta puede resolver algunas emergencias financieras (por ejemplo, que estemos en un mal momento de ventas y necesitemos aumentar las conversiones en un breve plazo de tiempo).

Sin embargo, al final, será la optimización SEO lo que mejor funciona a largo plazo. Optimizar nuestro sitio web es lo mejor, nos da autoridad en el tiempo, nos otorga un contenido evergreen que nos garantiza visitas y ventas constantes sin importar el periodo transcurrido. 

Veamos entonces cómo hacer la optimización SEO en nuestra web.

Optimización SEO

A continuación te explicamos qué es el SEO y el SEM, en qué se diferencian y cómo implementarlos en tu página web.

Ahora bien, ¿cómo puede realizarse ese posicionamiento? Veamos las principales acciones que pueden tomarse:

  • Identificar palabras clave que sean del interés de los usuarios
  • Elaborar contenidos para posicionar a la empresa “atacando” esas palabras clave
  • Identificar palabras claves de cola larga, o  sinónimas. 
  • Optimizar con imágenes y material multimedia los contenidos publicados, a sabiendas de que estos también contribuyen al posicionamiento
  • Dirigir visitas a su web desde las redes sociales. Para ello lo ideal es que los planes de contenido de estas redes incluyan una estrategia de dirigir visitas al sitio web
  • Tener una estrategia de Link Building 
  • Revisar la estructura de la página, incluyendo las metaetiquetas, para optimizarla al máximo
  • Actualizar constantemente los plugins de seguridad, ya que google también valora la confiabilidad del sitio web
  • Tener actualizados también los certificados SSL, que hoy en día resultan fundamentales para asegurar la confiabilidad de los sitios web
  • Contratar servidores de calidad, con buena velocidad de transferencia

Esas y otras prácticas similares conforman el SEO en marketing. Lo común en ellas, es que son actividades que no requieren de pago, ya que se realizan  en el sitio web por parte de sus creadores o su equipo de mercadeo. 

Estrategias SEO

Conjunto a estos comportamientos, que deberían ser una constante de tu equipo de mercadeo, tu empresa tiene que tener una estrategia SEO. 

Nos referimos con estrategia SEO a una política general con objetivos Smart, que respondan a un objetivo general y permanente. 

Por Smart nos referimos a las siglas en inglés de específicos, mensurables, alcanzables, relevantes y temporales. Dicho de otra forma: objetivos que puedas alcanzar y evaluar su desempeño en un periodo breve, digamos mensualmente.

Y en paralelo, que cada objetivo Smart responda a la estrategia general SEO de la empresa. 

Veamos un ejemplo práctico: mensualmente puedes fijarte atacar un pilar de contenidos en particular, y de él desprender varias palabras clave a ser trabajadas. Al final del año, habrás atacado doce pilares de contenidos, que si tienen unas cinco palabras clave cada uno, te da un total de 56 palabras clave en un año. 

Sobre decir que si consigues que tu sitio web esté posicionado para 56 palabras clave en un año habrás avanzando muchísimo. Si la estrategia SEO de tu empresa es “posicionarnos como el principal referente en nuestro sector”, lograr esos doce objetivos mensuales habrá contribuido mucho a la estrategia general. 

Para poder hacer una estrategia SEO general, debes trabajar en varios aspectos neurálgicos que afectan a tu marca. Te comentamos los tres principales:

1. Elaborar varios perfiles de Buyer Persona.

Se trata de perfiles que permitan identificar quienes son tus potenciales compradores, cuáles son sus hábitos de consumo y qué puntos de dolor tiene cada uno para poder trabajarlos en una estrategia de ventas. 

Una vez realizados, los perfiles de Buyer Persona facilitan a tu equipo de creadores de contenidos, el desarrollo de los contenidos más apropiados para cada perfil. Incluyendo, el lenguaje en el que se les hablará, la temática que tratará cada contenido e incluso las palabras claves que más se ajusten a sus hábitos de consumo, que serán sus hábitos de búsqueda en google u otros buscadores. 

2. Estudiar a la competencia.

Tus competidores buscan posicionarse en tu mismo sector: estudiar sus contenidos y mejorar sus estrategias te dará ventaja sobre ellos. 

Como empresa no puedes, ni debes, dejar al azar tus estrategias. Analizar a tus competidores para entender hacia donde apuntan y adelantarte a ellos en calidad es una labor ineludible. 

Hay herramientas que además de la simple cognición, te ayudan en este análisis. Estos softwares te dicen cuáles son las palabras clave en la que están posicionados tus competidores, qué intenciones de búsqueda y visitas mensuales tienen y hasta cómo invierten en su SEM marketing. 

Con estos datos a la mano, puedes plantear tu estrategia SEO de forma más eficiente y optimizada. 

3. Medir los resultados de tu estrategia SEO.

Hay una máxima en el mundo del marketing que dice “lo que no se mide no se puede mejorar”. ¡Y vaya si es cierto!

En efecto, lo que no se mide es imposible mejorarlo. Tu estrategia SEO tiene que incluir una política de medición constante de resultados y desempeño. Un buen equipo de marketing tienen estrategas y creadores de contenido, pero también debe tener a alguien sepa analizar datos e interpretarlos. 

La publicidad en el siglo XXI se basa en datos cuantificables y medibles. Datos objetivos y lo más segmentados y específicos que se puedan obtener. 

Apóyate con Google Analytics, que es gratis, o ubica herramientas de pago que son incluso más exhaustivas. Pero nunca dejes de revisar los datos de tu estrategia SEO.

SEO Local

Internet nos ha dado una ilusión que a veces puede ser engañosa: la de que estamos siempre conectados con el mundo y, por lo tanto, creer que nuestro público es global. 

Si bien es cierto que hoy estamos conectados con el mundo y que el lenguaje se ha globalizado, no significa esto que debamos creer que nuestra estrategia debe dirigirse “al mundo”. En especial si tenemos un negocio físico o con delivery. 

Si es ese el caso, el posicionamiento global puede ser atractivo, pero lo que realmente te interesará es el SEO local. Posicionarte ante aquellas personas que puedan acercarse a tu local o hacer un pedido en tu zona. 

¿De qué te sirve tener un restaurante en Ciudad de México y tener miles de visitantes a tu sitio web que provengan desde Turquía? Tu objetivo es que los habitantes y visitantes de Ciudad de México vayan a comer a tu restaurante. 

Parecerá una verdad obvia, pero te sorprendería saber cuántas personas confunden tener visitas con posicionarse. El posicionamiento, como su palabra lo indica es ser un referente de algo, estar “en la posición” en que  tus clientes te consideran para satisfacer sus necesidades. 

En el ejemplo que pusimos, lo que un restaurante en la ciudad de México busca es ser reconocido, que las personas conozcan su menú y su dirección y que se acerquen a su sede para hacer un pedido. Millones de visitas no sirven de nada si no vienen acompañadas de ventas y resultados reales.

Está atento a nuestros contenidos, ya que pronto hablaremos largo y tendido sobre el SEO local.

SEO para redes sociales

En redes sociales también se posiciona. Si bien los buscadores siguen siendo la puerta de entrada a internet, las redes sociales son ahora el ecosistema web por el que más navegan las personas. 

Diariamente, el usuario promedio pasa unas 2 horas y media conectado a las redes sociales. Así se desprende de un minucioso estudio realizado por “Digital 2021” y publicado por Data Reportal. 

Si asumimos que menos las horas de sueño y las de trabajo, al ser humano le quedan unas ocho horas de ocio y descanso al día, esto significa que las personas invierten más del 30% de su tiempo libre diario en redes sociales. ¡Es suicida que una empresa no piense en el SEO para redes sociales!

El SEO en redes sociales puede trabajarse, en tanto se entienda la diferencia entre cada red social, ya que estas no pueden ser abordadas con una política general como es el caso del posicionamiento en buscadores. Veamos por qué.

Las redes sociales obviamente quieren mantener a sus usuarios navegando por sus plataformas el mayor tiempo posible. Por eso, lejos de facilitar muchas veces impiden colocar links a tu sitio web en las publicaciones. 

Esto, sin embargo, no quiere decir que no se pueda hacer una estrategia de SEO en ellas. Analicemos cada una de las principales para que puedas pensar cómo levantar una estrategia adecuada para una. 

Twitter: La red social donde es más fácil colocar un enlace y generar visitas al sitio web. El problema de Twitter es que su algoritmo está diseñado para que las publicaciones (los tweets) circulen a gran velocidad, lo que lleva a que el contenido se olvide fácilmente. 

En parte es por ello que Twitter tiene un perfil tan político. Las noticias y la actualidad son material ideal para esta red social, lo que a veces lleva a que las marcas se vean limitadas en su crecimiento allí.

Aun así, con la debida originalidad, es posible tener una estrategia SEO aplicada a Twitter. 

Facebook: Orgánicamente es difícil crecer en un Fan Page corporativo en Facebook, pero sus anuncios son sin duda muy útiles. Al ser una red social que tienen perfiles personalizados, su administrador de anuncios te permite segmentar la publicidad de manera eficiente y optimizando al máximo tu inversión.

Además, cabe acotar que mientras en el primer mundo las redes sociales alternativas como Pinterest, Tiktok e Instagram tienen más usuarios, en el tercer mundo Facebook sigue siendo el primer servicio. 

Muchos países de África y América Latina tienen en Facebook a su principal red social. 

El análisis por edad arroja resultados similares. Aunque el público joven hoy usa otras redes, las capas de adultos se acostumbraron a Facebook y siguen utilizándolo regularmente. Recordemos que estas capas suelen ser las que tienen más capacidad de compra y por tanto, apuntar a ellas en una estrategia de SEO en redes sociales es una movida inteligente. 

Instagram: Originalmente, Instagram era la red social de fotografías, pero eso ya no es así. Desde que  Snapchat irrumpió en el mercado, Instagram integró las “stories” en su TL y hoy por hoy son su principal feature. 

En Instagram no se puede colocar enlaces (excepto en cuentas con muchos seguidores a las que les habilita esta característica). Esto limita mucho aplicar el SEO en ella, pero no por ello debe descartarse. 

Al contrario, Instagram puede traernos muchos beneficios. Entre otros:

  • Potenciar el branding, gracias a su interfaz meramente visual
  • Fomentar la comunicación directa con los clientes
  • Utilizar el Timeline (TL) de fotografías que tiene cada perfil para tener una suerte de vitrina de nuestros productos
  • Mostrar el “tras cámara” de nuestro trabajo, lo que acerca mucho a los clientes con la marca
  • Utilizar su herramienta de anuncios pagos (derivada de la de Facebook) para potenciar el SEO local

Qué contenidos debo hacer para potenciar el SEO en redes sociales

Entendidos los funcionamientos de cada red social, podemos recomendarte las mejores prácticas para realizarlo. 

Y es que en las redes sociales no se pueden hacer los mismos contenidos que hacemos para un sitio web. Sus dinámicas son distintas y, por lo tanto, los contenidos también deben serlo. 

No queremos atiborrarte de  consejos, por lo que solo te daremos cuatro tips para que realices el mejor Seo en redes sociales. 

1. Identificar lo que eres para poder construir tu presencia en redes sociales.

En ese sentido, identifica:

  • Qué sabes hacer
  • Qué beneficio le ofreces a los demás.
  • Qué aspira y qué le inspira a tu empresa o marca personal
  • Cuáles son los valores que te identifican  
  • Cómo quieres ser percibido tú o tu marca

2. Optimizar

Teniendo los anteriores puntos claros, procede entonces a optimizar tu presencia en redes sociales. Bien puedes:

  • Utilizar el mismo nombre de usuario en todas las redes sociales.
  • Utilizar el mismo avatar, así a la gente se le hará más fácil ubicarte.
  • Actualizar siempre tus perfiles y biografía
  • Planear, actualizar, publicar y compartir contenidos. Tus redes sociales no van a salir indexadas en los buscadores si no hay actividad en ellas
  • Trabajar bien tus materiales multimedia, que en redes sociales tienen incluso más valor que en la web

3. Monitorear

Ya lo dijimos: nada que no pueda ser medido, puede ser mejorado. En redes sociales también hay que medir, se haya o no pagado por anuncios en ellas. Revisa estos indicadores siempre:

  • La hora a la que publicas.
  • Los temas de lo que hablas 
  • La audiencia a la que le hablas
  • El engagement de cada publicación

4. Aprovecha el storytelling

En redes sociales el storytelling funciona mejor. Las personas no entran a las redes a comprar, sino como parte de sus vidas. Es por eso que no quieren ver anuncios fríos y distantes, sino que prefieren leer historias. Si les enseñan e inspiran, mejor. 

Tu marca debe aprender a contar su propia historia y a darle elementos narrativos a las publicaciones que realiza. El storytelling hará que tu marca destaque, logre identificación con los usuarios y mejores su engagement en redes sociales. 

¡Aprende a contar la historia de tu marca y mejorará mucho el SEO en redes sociales de tu marca!

¿Consultor SEO o agencias SEO?

Finalmente, queremos cerrar esta breve guía introductoria ayudándote a tomar decisiones. Si alguna vez te has preguntado si es mejor tener un consultor SEO o una agencia SEO, sigue leyendo que vamos a darte las herramientas para que decidas. 

En principio, lo ideal sería definir cada uno y ver sus pros y contras. Revisemos entonces estos dos elementos del SEO marketing. 

Consultor SEO

Un consultor SEO no es un empleado fijo en las empresas, sino un asesor que se contrata de forma freelance. 

Este profesional llega a las empresas, les realiza un análisis SEO a su marca y elabora para ellas informes al respecto. Estos pueden ser desde simples informes con los errores que está cometiendo la marca, hasta estrategias SEO bien segmentadas y específicas.

Nosotros creemos que un buen consultor SEO no solo identifica problemas, sino que elabora herramientas para resolverlos. 

Contratar a un Consultor SEO tiene ventajas y desventajas. Comparativamente pudiéramos verlas así:

Pros de un Consultor SEO

  • Es un profesional especializado en su área. Su experticia es útil, ya que ve cosas que nosotros no vemos a simple vista
  • No es un empleado fijo en la empresa y se le llama solo cuando se le necesita. Así su trabajo no le genera a la marca pasivos laborales
  • Trabaja con varios proyectos al mismo tiempo, lo que le hace un profesional multidisciplinario y no limitado a nuestro sector

Contras de un consultor SEO

  • Al no ser un empleado fijo, este no participa de las actividades diarias de la empresa en temas de marketing, lo que hace que su visión sea limitada
  • De igual forma, al fungir como consultor, su trabajo se limita a las recomendaciones y estrategias, pero no a la ejecución, lo que puede ser problemático si la estrategia falla, ya que no se puede responsabilizar al consultor
  • Suele trabajar solo o con un equipo mínimo, lo que impide que se le contrate para que realice los contenidos que su estrategia recomienda

Agencia SEO

Una agencia SEO en cambio, es una empresa multidisciplinaria en la que se desarrollan, ejecutan y hacen las estrategias de SEO de la empresa. 

Es como si se contratara a todo un equipo especializado, solo que en vez de hacerlo como empleados se recurre al modelo outsorcing, en el que se subcontrata a una compañía externa. 

Las agencias SEO suelen elaborar estrategias SEO similares a las del Consultor SEO, solo que a diferencia de este, la agencia sí ejecuta lo que recomienda y responde por sus resultados. 

Esto luce más beneficioso para quienes contratan, pero también es, como se entenderá fácilmente, mucho más costoso. 

En todo caso, lo ideal es contratar a una agencia SEO que responda por la inversión realizada. Dicho de otra forma: una agencia SEO que sea una inversión y no un gasto. 

Revisemos someramente los pros y contras de una agencia SEO. Hagámoslo también con una comparación.

Pros de una agencia SEO

  • Su equipo multidisciplinario permite que la estrategia trazada por la agencia sea también ejecutada por ella. Casi siempre estas empresas tienen profesionales de calidad especializados en su área, sea esta el copywriting, la fotografía, la creación de material multimedia o la gestión de comunidades en línea
  • La agencia SEO presenta informes periódicos con sus resultados. De este modo puedes revisar si la inversión realizada en ella vale o no la pena
  • Su trabajo, cuando está bien hecho, representa el crecimiento de la empresa y el que la marca vaya accediendo a más y mejores clientes

Contras de una agencia SEO

  • Sus precios son elevados. Muchos pequeños emprendimientos no pueden permitirse pagarlos
  • Abundan las pseudoagencias, que enmascaran su mal trabajo y falta de experiencia en logos vistosos y estrategias engañosas, como la compra de seguidores para fingir crecimientos orgánicos que nunca ocurrieron
  • Hacer Outsorcing de un departamento tan delicado implica ceder el control de muchas estrategias internas. Si las estrategias aplicadas por la agencia no funcionan, tal vez te sientas frustrado por haberla contratado.

Conclusiones

El SEO es una necesidad de todas las empresas. Desde el más modesto local, hasta cualquier negocio digital. Que te encuentren en los buscadores y las redes sociales no es algo que puedas evadir. Tus clientes potenciales están allí, buscando sus servicios, y tu trabajo es tener la capacidad de aparecer en sus búsquedas y motivarlos a comprarte. 

Luego de años de evolución, el Seo es cada vez menos un asunto de números y algoritmos y ha pasado a ser un asunto de personas. Contenidos de calidad que satisfagan a tus clientes, autoridad y seriedad de los sitios web, y sobre todo la seguridad de que tus contenidos responden a los que las personas buscan. 

Esos son hoy en día los pilares del buen SEO. Como empresa, tienes la misión de mejorarlo. Puedes hacerlo solo, apoyándote con un Consultor Seo, o puedes contratar a una agencia SEO. Pero sea un caso o el otro, tienes que trabajar el SEO de tu marca. 

Esperamos que esta breve guía te haya servido de ayuda para hacerlo. Te invitamos a seguir nuestros otros contenidos, donde profundizamos en todos los temas que necesitas saber para hacer que el SEO de tu sitio web sea perfecto. 

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