Un emprendedor se distingue por planear el desarrollo de un negocio con el fin de que genere valor por sí mismo, esto significa que visualiza los pasos a seguir desde el inicio con el fin de proyectar conocimiento y generar confianza respecto a su empresa. No es lo mismo comenzar una actividad extra para generar más dinero rápido; muchas veces las personas tienen más interés en vender productos o servicios para generar ganancias sin buscar que su negocio trascienda.

Ambos acercamientos a los negocios son válidos pues responden a las necesidades y ambiciones de cada persona; sin embargo, si lo que buscas es crear una empresa sólida, vale la pena que tomes el tiempo necesario para hacer movimientos inteligentes. Todo lo que hagas público respecto a tu negocio afectará la forma en que las personas opinan sobre él y el tipo de audiencia a la que atraes, por eso es importante que tú conozcas los detalles que debes cuidar y que trabajes con base en un plan, pues esto te ayudará a llegar a tus metas.

Factores que le restan valor a tu empresa

Hay ciertos detalles que los nuevos emprendedores suelen dejar fuera de sus prioridades pero que al final de cuentas hacen que los clientes noten que hay descuidos o falta de preparación en el negocio, lo cual puede generar desconfianza y hacerte perder algunas ventas. Ahora te decimos algunas cosas que debes evitar para poder tener una marca competitiva.

No contar con la herramienta para cubrir la demanda

detalles que debe tener tu negocio

Has decidido lanzar tu negocio, ya lo publicaste en redes sociales e incluso has tenido algunos pedidos, ahora te das cuenta que no tienes todos los materiales para cumplir con las entregas porque no esperabas tener compradores tan rápido o en esa cantidad.

Es importante que tu negocio esté preparado para cumplir con lo que ofrece y atender la demanda que se presente, alta o baja. En ningún momento querrás tener que cancelar una venta porque no cuentas con el material necesario para cumplir, será muy vergonzoso y es posible que a ese cliente no lo vuelvas a ver. Por eso debes mantener el inventario actualizado, si te falta un material, colócalo como “temporalmente sin existencias” hasta que cuentes con todos los elementos de nuevo.

No proveer los servicios necesarios para hacer una compra

Hay ciertos temas que debes tener resueltos antes de lanzar tu negocio, eso incluye los métodos de pago y el envío de los productos, entre otros. Si vendes productos en línea lo mejor será que ya cuentes con un servicio de paquetería para que el comprador sepa exactamente cómo va a recibir sus cosas, no esperes a que un cliente necesite este servicio para comenzar a averiguarlo.

Por otro lado, contar con un medio de pagos electrónicos es fundamental para demostrar que cuentas con un servicio acorde al comportamiento actual de los compradores. El tema de los pagos lo puedes resolver fácilmente descargando una aplicación de transferencias electrónicas con las cuales los clientes pueden pagar en segundos.

Recuerda, como dueño de un negocio las personas esperan que tengas las soluciones a la mano para que la gente sólo pague y reciba sin mayor esfuerzo.

Fallar en el cumplimiento del servicio

Si tu negocio promete que realizará un servicio o entregará un producto en cierta fecha y no cumple, estará reflejando una total falta de profesionalismo que una empresa establecida no tendría. Esto no sólo afectará la experiencia de un cliente, también influirá sobre la imagen de tu marca, perderá una venta y puede correrse la voz.

Para evitar estas situaciones es importante que tomes las responsabilidades de tu negocio en serio. Utiliza sistemas para recordarte de tus tareas, dale prioridad a terminar el trabajo y compromete tu negocio a lo que sabe que puede cumplir, esto implica dar tiempos de entrega razonables y agendar un número de citas o servicios adecuado a tu capacidad de respuesta.

No conocer perfectamente tu producto

La persona que posee las respuestas sobre tu negocio debes ser tú, principalmente cuando se trata de las características de tu producto o servicio. Conocer lo que ofreces te ayudará a sólo hacer las promesas que se puedan cumplir, también para explicar los límites de su uso, garantías, posibles fallas, precauciones, etc.

Omitir información ya sea por desconocimiento o deliberadamente puede crear malas experiencias en el comprador y dar una imagen negativa hacia tu negocio.

No tener presencia digital

Una empresa seria cuenta con los canales principales de comunicación, esto incluye redes sociales y un sitio web. Ambos canales requieren planeación y diseño, y se debe tener en claro cuáles son los objetivos de cada sitio, se pueden emplear como puntos de venta digitales, atención a clientes, muestra de catálogos, publicación de información, etc.

Lo importante no sólo es abrir un perfil o una página de internet, sino tener una presencia real en ellos. Unas redes sociales abandonadas y que no responden los mensajes dan la apariencia de ser poco serias o abandonadas.

Una persona no va a dejar su dinero en un negocio con el que no se puede comunicar, especialmente si es una empresa pequeña de la que se conoce poco. Si tu negocio es nuevo, enfócate en crear conexiones con el público en línea y mantente atento a sus solicitudes.

Empaquetado descuidado

Una buena marca se preocupa por la presentación de sus productos, esto incluye etiquetas, bolsas y acabados. Dale tiempo al diseño de empaquetado de tus artículos, pues esto refleja el estilo de vida de tu marca. Puedes optar por materiales de alta calidad o envoltorios sencillos y no olvides incluir el nombre de la marca, para esto existe la posibilidad de recurrir a un proveedor o hacer tu propio diseño.

Logotipos incongruentes con la marca

El logo de la empresa es muy importante, aumenta o disminuye su valor en segundos pues es lo primero que el público juzga. Un buen logo no se logra en un día, esto requiere ajustes, opiniones y tiempo para estar seguro que la imagen que tienes enfrente es la que define el estilo de tu marca. El primer día puedes estar enamorado del diseño y uno o dos después querrás deshacerte de él.

Si el diseño gráfico no es lo tuyo, no dudes en acudir a un profesional, pues de esto depende que más personas confíen y se identifiquen con tu negocio. Un logo se convierte en la identidad de una compañía y es mejor dedicarle el esfuerzo necesario desde el inicio y no querer cambiarlo cuando las personas ya empiezan a reconocerlo.

En conclusión

Si lo que buscas crear es una compañía seria, debes cuidar los detalles desde el principio, las primeras experiencias de los clientes son importantes. Incluso si decides emprender por tí mismo, la imagen de tu negocio debe ser profesional y listo para cumplir con la demanda de los clientes.

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